ACUFENOS Y PARACUSIAS
Dr. Mizzau 2002

Los acúfenos son frecuentes en las afecciones centrales de las vías auditivas, por ejemplo una lesión en la vía córtico-geniculado, pero puede ser periférica la causa, como se da en la mayoría de los casos observados.
Puede tenerse que a distintos niveles de la vía nerviosa del acústico partan estímulos patógenos y ello condiciona una PARESTESIA AUDITIVA (Para= al lado de la audición). Las neuronas del NÚCLEO COCLEAR DORSAL estimuladas anormalmente pueden dar acúfeno. Frecuentemente los acúfenos se acompañan de HIPOACUSIA (difícil de detectarse) que también puede preceder a una sordera que aparecerá mas adelante.
Esta hipoacusia puede no diferenciarse DE UNA SORDERA PERIFERICA, pero en ciertas sorderas además existen lesiones corticales y mesencefálicas y está trastornada la percepción auditiva.
Los acúfenos pueden ser: continuos de débil intensidad o con exacerbaciones,intermitentes o remitentes (zumbido).
En los acúfenos pueden distinguirse dos particularidades, primero, la dificultad de su enmascaramiento (disimularlo), segundo, que no se identifica el tono según Fowler.

ACUFENOS Y TIMOPATIAS PSIQUIATRICAS
Gedankenhören / Toughtecho reading

Corresponde a la especialidad neurológica el hecho de que los tumores del lóbulo temporal y del frontal presenten acúfeno unidos a la patología afectiva alucinatoria (oyen voces los enfermos) paracusia de Willis (1) - ecoacusias.
Diversos autores - Marinesco, Lhermitte - sostienen la correspondencia etiológica de los tumores del lóbulo-temporal, mientras Cushing postula que puede para la mayoría de sus casos no darse esa causa.
El síndrome acúfeno, paracusia e hipoacusia constituye clínicamente un nexo sintomático unido y en sentido clínico una manifestación global de otopatía neurológica central o periférica - DISRRITMIA DE LA FUNCIÓN COCLEAR entre otras causas.

(1) LA PARACUSIA DE WILLIS
Consiste en el hecho de que el paciente mejora paradójicamente la audición durante por ejemplo un viaje en ferrocarril (o donde hay mucho ruido).
Se trata de una mejoría de la audición en medio de ruidos exteriores, hecho no explicado por ningún hallazgo anatómico y por demás extraño. Es una paradoja de que el silencio no favorezca la audición como sería lógico suponer.

RUIDOS SUBJETIVOS

Citemos de que una enfermedad del laberinto (laberintitis inflamatoria y degenerativa arterioesclerótica) puede dar la aparición repentina de ruidos - Hinsberg - y que ruidos subjetivos pueden presentarse en la destrucción completa del caracol según Urbantschitsch y Huffenorde.
Comprobar una lesión coclear en el sentido de que carácter tiene es tanto difícil como imposible lo cual es importante en la sordera laberíntica por otoesclerosis. (2)

LOS ACUFENOS Y LA EPILEPSIA
Los auras auditivos

Se tiene que neurológicamente la epilepsia constituye una patología del sistema nervioso muy compleja que ha tenido conceptos discutidos según diversas escuelas que se han ocupado de ella. Desde las anomalías del desarrollo, la patología hereditaria, las alteraciones del carácter - genéticas y las diversas formas clínicas de disrritmias encefálicas formando un conjunto etiológico muy extenso y difícil. Se conocen epilepsias reflejas por factores patológicos locales - origen focal, se dice y se discute si es así, pero vemos un padecimiento otológico por ejemplo laberíntico-inflamatorio que puede desencadenar una epilepsia sin que deba tener un acompañamiento en sentido de lesión del tronco acústico o lesión temporal.
Para diversos autores las auras auditivas de ciertas formas de epilepsia se dan en forma de ruidos violentos, melodías rítmicas, simbolismos verbales, acúfeno, alucinaciones.
Se han documentado casos que relacionan la crisis epiléptica con la audición: palabra, ruido, una música.
Una alucinación auditiva dándose la exaltación de un acúfeno que tenía el enfermo puede señalar el comienzo del ataque epiléptico.

(2) Si el trastorno es unilateral es importante la radiología simple del temporal - Técnica de Stenvers - para eliminar la existencia de un tumor incipiente en el acústico, sin excluir el estudio de una resonancia magnético nuclear.

En un caso del autor pudimos puntualizar un padecimiento auditivo consistente en que la paciente oía continuamente relatos de radio en el interior de su cerebro y ello la desesperaba. No se pudo documentar ni por la vía neurológica ni por el estudio otológico alteración alguna de modo que lo encaramos como un estado alucinatorio psiquiátrico - sine materia - El curso fue que remitió con un tratamiento adecuado al estado que lo diagnosticamos como una patología mental de neurosis funcional.

LOS ACUFENOS Y SU IMPORTANCIA EN LAS AFECCIONES
OTONEUROLOGICAS

La rama coclear del octavo par irritada determina una alteración de la audición con acúfeno, mientras que una alteración por parálisas se expresa por hipoacusia
Repasando los tipo de acúfeno podemos citar: la percepción de zumbidos del oído, los ruidos de cascada, los ruidos de un motor en marcha, los ruidos de campanas.
Las lesiones paralíticas del nervio dan hipoacusia (disminución auditiva) y sordera sin acúfeno.
Las lesiones laberínticas del nervio coclear o de sus vías centrales dan sordera.
La meningitis basilar produce una pérdida mas o menos completa de la audición (va asociada a la parálisis de otros pares craneanos). Mientras que los tumores del ángulo pontocerebeloso la sordera es unilateral con vértigos e inexitabilidad del laberinto del mismo lado, que con los acúfenos son síntomas precoces (y su importancia semiológica en el diagnóstico) mucho antes de que se compruebe en el paciente una parálisis facial, trigeminal u oculomotora.
De modo que la anticipación de los acúfenos debe constituir la necesidad de una exploración neurológica intensiva. Si la sordera es bilateral entonces se deduce que hay una localización lesiva en la protuberancia por el hecho anatómico de que la vía acústica se decusa en el cuerpo trapezoide.
La sordera no siempre bilateral puede corresponder a una localización en los cuerpos cuadrigéminos.
Si la lesión cuadrigeminal es de un solo lado la hipoacusia es cruzada -del lado opuesto en el cuerpo-
La lesión central da una sordera cortical se debe a lesiones de primera y segunda circunvolución temporal.
Es cruzada y frecuentemente transitoria.
Cada centro cerebral se conecta con dos vía auditivas (el centro indemne, toma la función que ha desaparecido)
Lo cual se ajusta al concepto de la Diasquisis de von Monakow.
Si se irrita la corteza cerebral auditiva* 4 se pueden tener síntomas alucinatorios: por ejemplo oir voces, ruidos y sonidos musicales que no existen, solo percibidos en el interior del cerebro enfermo.
En el caso que se cita del autor (2) tuvimos siempre la duda de que no fuera una neurosis vera sino que se trataba de una irritación cortical de causa desconocida *3. El diagnóstico diferencial se hizo muy difícil.
Por último citaremos la sordera consecutiva a un tumor cerebral por ejemplo un glioma o protuberancial y también la misma a una desmielinazación por esclerosis en placas o a la localización de una lues, también una intoxicación medicamentosa por estreptomicina*5.

*3 Nominaremos los tóxicos como el salicilato de sodio, quinina, arsénico, alcohol, tabaco, óxido de carbono que por acción prolongada pueden producir afecciones de la parte coclear y vestibular del octavo par, teniéndose acúfenos y vértigos. Y por otra parte citamos las infecciones agudas y crónicas meningopatía tuberculosa y a meningococo.

*4 Las pequeñas lesiones corticales dan brechas tonales en el estudio audiométrico, semejantes a las que se observan producidas por lesiones cocleares lo cual se explicaría por la organización tonóptica de la coclea auditiva.

*5 Hemos documentado en 1974 un caso de sordera bilateral siguiente a prolongado tratamiento con estreptomicina de una infección respiratoria.

17-01-2004

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